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pikerita, 06. Febrero 2017 Disfrutar

5 pasos para superar tu primer beso sin gluten

¿Mariposas en el estómago? ¿Hay un chico o chica que te hace tilín? ¿Imaginas ese beso sin gluten? Es una emoción tremenda cuando se vive por primera vez allá por los 18 años. ¡Ah! ¡Nooooo! Que soy una carcamal, me corrige mi niña y dice que el primer beso ronda por los 15 años.

¿Cómo? Pues creo que es hora de hablar de como superar el primer beso sin gluten y he preparado 5 pasos para garantizar que sea un éxito.

Como madre y mi obligación de educadora debo advertir que los besos pueden ser una vía perfecta de contaminación cruzada (nunca mejor dicho, cruzada y bien cruzada) con gluten.

Pero eso no va a estropearnos (estropearos, que olvido mi posición) ese momento mágico ¿verdad?
Pues aquí tenéis:

5 pasos para superar el primer beso sin gluten.

Paso 1.

Se acerca el día soñado, habéis quedado, llega esa primera vez, ese beso… Y lo sabes. Así que,  lo primero que tienes que hacer: ponte guapísima o guapísimo y harás percibir a esa persona que te gusta y que estás dispuesto a dar ese paso tan bonito pero ¡no te lances rápidamente! Si realmente quieres un momento mágico tienes que dar un poquito de tiempo y preparar una velada fantástica… Hazme caso.

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Paso 2.

Como celiaco ya has aprendido a anticiparte con las comidas así pues, para esto, ¡es lo mismo! Así que anticípate eligiendo tú el sitio al que iréis. Para ello, seguro que ya dispones de alguna App en tu móvil de ésas que te indican donde puedes ir a comer como Glutenfree Roads de Schär donde los restaurantes que aparecen disponen de menús sin gluten.

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Paso 3.

Cuando lleguéis a tu sitio elegido deberás hacer de anfitrión y deberás elegir lo que tomáis, por supuesto todo sin gluten aunque, todavía, la otra persona no lo haya percibido. La bebida tipo refrescos es apta toda y digo refresco porque si resulta que me estoy dirigiendo a quinceañeros os recuerdo que ¡todavía no debéis beber alcohol! Por vuestra salud.

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Paso 4.

Es momento de que le hables por qué elegiste el sitio y por qué elegiste el menú pero, ojo, sin victimismo. El victimismo produce aburrimiento y rechazo. Cuéntaselo de una forma natural, explícale lo que significa ser celíaco y lo bien que lo asumes. Le producirás ternura y acercamiento… te lo digo yo. Y lo mejor es que estás creando la primera complicidad de pareja.

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Paso 5.

Y después llega el paseo refrescante por la calle y las miraditas, seguro que el beso llega al despediros en la puerta de casa. Cuidadín que mamá no esté asomada en la ventana y os estropee el momento. Disfrutadlo con pasión y, por supuesto, con esa tranquilidad de que en ese cruce, digo beso, no hay contaminación posible porque, de forma muy sutil, has controlado lo que el o ella ha comido.

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Mi niña (siempre la veré una niña) se acerca peligrosamente a los 15 años y está en esa efervescencia, de la adolescencia, en el que pone una pared por medio para hablar de estos temas pero, sin embargo, he hecho una pequeña trampa: ¡le he enseñado este post! Le ha resultado simpático y, sí, ha pillado el tema.

¿Y vosotros? Si sois padres de adolescentes ¿Habláis abiertamente con ellos de estos temas? ¿Os sirve este post como inicio de una conversación?

Y, sobre todo…. Si eres un joven quién lee ¿Me cuentas tu experiencia?

¡Esta madre de adolescente que suscribe agradecerá saber!

Saber más sobre el autor

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Muchos me conocéis como Pikerita (por mi blog en Pikerita.com) pero mi nombre es Lourdes y aprovecho esta presentación para contaros que, con el diagnostico de la celiaquía de mi hija, me sentí un poco sola porque nadie de mi entorno, ni familia ni amigos, estaban en el mundillo sin gluten. ¡Pero hay que mirar hacia adelante! Así que aprendí a tomarlo como oportunidad de aprendizaje, desafío y solidaridad y por eso, con mi colaboración en este blog de Schär y con mi toque cercano y optimista, me gustaría conseguir que os sintierais acompañados. ¡Nos vemos!