schaer, 05. noviembre 2018 Descubrir

Historia de la celiaquía II

Ya hemos visto cómo para investigar los orígenes de la celiaquía nos remontamos a la época del Neolítico. Por suerte, la evolución a lo largo de los siglos ha sido constante y sabemos mucho, muchísimo, más a su alrededor. ¡Seguimos con la historia de la celiaquía!

En el siglo XIX se empezó a hablar de la importancia de seguir determinadas dietas para mejorar los problemas digestivos. Pero no ha sido hasta hace unos años cuando ha entrado en escena el gluten como el posible causante de alguno de ellos.

 

La evolución de la dieta sin gluten

La importancia de seguir una estricta dieta sin gluten para los celíacos ha evolucionado con los años. En los años 20, se propuso una dieta basada en la reducción de los hidratos de carbono (excepto los plátanos maduros). Fue muy popular y se utilizó durante muchos años.

Unos años después ya durante la II Guerra Mundial, el pediatra holandés Dicke observó que los pacientes con enfermedad celíaca mejoraban coincidiendo con la carencia de harina. Los alimentos que contenían trigo escaseaban. Entonces entró en sustitución la patata lo que hacía que el gluten desapareciera de la escena.

Dicke presentó en 1950 su tesis doctoral en la Universidad de Utrecht. Con una serie de estudios controlados de sobrecarga de gluten en niños, el pediatra, junto a otros 2 doctores, hizo nuevos hallazgos. Confirmó que el trigo y el centeno inducían un retraso en el crecimiento y la excreción de grasa en las heces. Su sustitución por otros alimentos como harina de maíz mejoraba la absorción de grasas y recuperaba el apetito de los niños.

 

Primeras evidencias científicas

Pero todas estas observaciones se realizaron sin conocer la verdadera naturaleza anatómica de la celiaquía.

El principal hito para la definición de los cambios histológicas del intestino de los pacientes celíacos data de 1954. El británico Dr. Paulley observó una atrofia vellositaria del intestino delgado e hiperplasia de criptas. Lo hizo durante una intervención quirúrgica realizada a un paciente celíaco adulto. Aquí es donde se produce la absorción de alimentos hacia la corriente sanguínea.

Desde entonces, la biopsia intestinal se ha convertido en el elemento fundamental para establecer el diagnóstico de la enfermedad celíaca. Y se demostró que la lesión típica, aunque no específica, era reversible con la retirada del gluten de la dieta. Con ella, los tejidos orgánicos se normalizaban.

Ya a finales del siglo XX, en 1992, el doctor Michael Marsh de Oxford estableció una definición de 3 estadios según los grados de lesión del intestino. Pero ¡cuidado!, esto no significa que haya grados de celiaquía. La celiaquía se tiene o no se tiene, pero la lesión en el intestino sí puede ser diferente en unos celíacos u otros.

Posteriormente, Oberhuber modificó esta definición para facilitar la estandarización de los informes anatomopatológicos. Y también para mejorar la realización de estudios comparativos y el seguimiento de los pacientes.

 

El paso de los siglos ha permitido detectar y conocer la celiaquía así como los beneficios de la dieta sin gluten en las personas que la padecen. Hemos recorrido un largo camino pero, ¡todavía nos queda mucho por descubrir!

 

Fuente:

Actualización de Conocimientos en la Enfermedad Celíaca: Orientación Sanitaria (I Edición)

Eduardo Arranz Sanz (Universidad de Valladolid‐IBGM, Facultad de Medicina)

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