schaer, 19. marzo 2018 Desarrollar

Síntomas de la celiaquía en bebés y niños

La celiaquía es una enfermedad autoinmune provocada por la intolerancia al gluten en individuos genéticamente susceptibles a desarrollarla. Los síntomas pueden aparecer de forma diferente según cada persona. Además se  manifiestan en mayor o menor medida desde los primeros años de vida.

Los problemas de los celíacos no se desencadenan hasta que el niño comienza con la alimentación complementaria e introduce el gluten en su dieta.

 

Síntomas de celiaquía en bebés y niños

Un bebé puede desarrollar esta intolerancia incluso si ninguno de sus padres o familiares la padecen. Los primeros síntomas que pueden hacernos sospechar son las náuseas, diarreas y vómitos. Son las consecuencias de que el organismo del bebé intenta eliminar un nutriente que no le está haciendo bien a su sistema digestivo. También pueden tener problemas de estreñimiento crónico. Y estar alternado a veces con episodios de diarrea, como señal de que algo que está comiendo no es completamente tolerado.

Los bebés por lo general suelen presentar muchos problemas de gases y cólicos, pero cuando se van haciendo mayores y su sistema digestivo madura, esta situación mejora. Si un bebé sigue mucho más tiempo con estos problemas a pesar de que ya está bien desarrollado, puede ser porque su intestino esté dañado. La intolerancia al gluten también hace que el niño tenga frecuentemente deposiciones con mal olor.

 

No solo síntomas estomacales…

Los problemas de desarrollo suelen ser uno de los síntomas de celiaquía en bebés. Puede perder peso constantemente incluso si el bebé tiene buen apetito y come lo suficiente.

Los problemas dentales son otra señal. Si a un bebé le aparecen manchas blanquecinas en los dientes sin motivo alguno, puede estar relacionado con que algo no va bien en su estómago o en su intestino.

 

La celiaquía también puede manifestarse mediante erupciones rojizas en la piel en cualquier parte del cuerpo. Como por ejemplo extremidades, torso, en el pecho o incluso alrededor de la boca y otras zonas de la cara.

Pero si hay un síntoma que se repite con frecuencia en los bebés y niños, es la hinchazón de la tripa. Un niño con extremidades muy delgadas, pero con la barriga muy hinchada, es uno de los síntomas más estudiados. Cuando notemos estos síntomas en nuestro bebé, es muy importante acudir al médico. Es básico realizar un diagnóstico correcto y detectar si se trata de celiaquía.

Ante los síntomas presentados, el médico hará una serie de pruebas para confirmar o descartar la celiaquía. En caso de que el bebé sea diagnosticado de celiaquía, basta con eliminar el gluten. Los síntomas se atenuarán y el bebé volverá tener un desarrollo completamente normal.

 

La dieta de un niño celíaco puede ser igualmente rica en nutrientes y no suponer ningún problema. El pequeño debe acostumbrarse desde el principio a que hay algunos alimentos que no debe comer en beneficio de su salud.

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