Raquel

Raquel, 13. junio 2016 Desarrollar

Cómo organizar un evento «gluten free» fuera de casa

Todos sabemos que donde mayores dificultades tenemos los celíacos para llevar la dieta es fuera de casa. Es en esos momentos donde nos podemos sentir un poco diferentes. Buscar con anterioridad sitios donde comer con tranquilidad o dar mil y una explicación al personal del restaurante, son cosas que nos toca hacer sin escapatoria.

Este año en casa hemos celebrado la comunión de mi hijo mayor. Desde el principio tenía claro que ese día me quería olvidar del gluten, de las diferencias a las que nos somete en eventos de este tipo. Y sobre todo, no quería perderme ni un minuto por haber tenido que estar dando explicaciones acerca del tema.

Elección del restaurante

Como todos sabéis, cuando tenemos ya la fecha de un evento fijada, lo primero que se suele hacer es buscar el establecimiento donde celebrarlo. En nuestro caso, esta búsqueda es fundamental si lo que buscamos es hacer un evento “gluten free”. Según la zona donde vivamos, reservar el lugar de celebración debe hacerse con más o menos tiempo. En nuestro caso lo hicimos ocho meses antes, pero sé que hay sitios que empiezan a reservar con más de un año de antelación, para el caso concreto de bodas y comuniones. ¡Una locura, es cierto!

En la búsqueda del restaurante, lo primero que deberíamos hacer es buscar listados de aquellos que nos aseguren que se han formado para dar servicio al celíaco. Actualmente podemos encontrar muchos establecimientos formados por profesionales dedicados a hacer esta labor, muchas veces a través de las propias asociaciones de celíacos. Mi consejo es que no nos conformemos con menos. Igual que exigimos a un producto que tenga certificados  y analíticas que demuestren que lleva menos de 20 ppm de gluten, deberíamos exigir que un restaurante se haya formado para atendernos y no fiarnos de un “nosotros controlamos” que no puedan demostrar. Y cuidado que muchos justifican su capacidad para atendernos por haber hecho la formación acerca de alérgenos a la que la ley obliga, pero eso no nos sirve. Una cosa es que sepan identificar qué alérgenos lleva un plato y otra que sepan elaborarlo y servirlo siguiendo un protocolo para evitar contaminaciones cruzadas, entre otras cosas. No es un día para llevarnos sustos, así que lo mejor es minimizar riegos con personal formado.

Si el restaurante que nos gusta inicialmente no ha recibido la formación requerida, siempre podemos sugerirle que lo haga. Si está receptivo y lo hemos hablado con tiempo, puede perfectamente hacerlo antes de que llegue el día de nuestra celebración. Podemos incluso ponerle en contacto con la asociación de celíacos correspondiente o con una empresa formadora de confianza.

Wein Fischgericht

Elección del menú

Está claro que hay mil cosas que preparar, pero afortunadamente ¡no todas se comen! Así que lo siguiente que hay que ver relacionado con el gluten, una vez hemos elegido el restaurante, es el menú.

Podemos optar por elegir unos platos para los celíacos y otros para el resto, pero en nuestro caso no queríamos que hubiera diferencias, y creedme que es más fácil de lo que parece.  Jamón y queso, pastel de verduras gratinado, chopitos con cebolla caramelizada y habitas baby, alcachofas rellenas de rabo de toro, marisco fresco o a la plancha, presa ibérica con pastel de patata y beicon, lubina o merluza a la marinera con sepia y gambitas, fruta variada del tiempo… son ejemplos de platos que no han visto el gluten, ni falta les hace, ¿no os parece?

Pero… ¿y los dulces? La flexibilidad en este punto a veces depende del restaurante. Igual ellos mismos los hacen, o puede que los encarguen fuera. En este caso podemos sugerirles sitios donde comprarlos o incluso podríamos encargarlos nosotros mismos a nuestro obrador o tienda “singlu” de confianza. Otra opción, si sois cocinillas u os hace ilusión, es hacer vosotros los dulces, o incluso, la mesa dulce para el evento. Esto último es muy bonito, pero he de reconocer que también es agotador y requiere de mucha planificación. 

En mi caso, para la comunión, hice todos los dulces del Candy bar, incluida la tarta, pero si no tenéis tiempo de cocinar o no os gusta pero os apetece poner una mesa dulce, siempre podéis poner chuches y productos ya elaborados, como éstos de Schar.

Productos listos para poner tal como están en un candy bar
Productos listos para poner en el candy bar
PicMonkey Collage Bizcpcho
Productos para el candy bar que podemos decorar con frosting o glaseados

Celebraciones religiosas

Si lo que vamos a celebrar es un acto religioso, tenemos que tener la previsión de hablar con anterioridad suficiente con el sacerdote y contarle nuestra condición celíaca. Actualmente la formación sacerdotal ya incluye la comunión a celíacos, y en ella ya se les informa de los cuidados a llevar al ofrecernos la comunión con total seguridad para nuestra salud.

El resto de cosas a tener en cuenta en la celebración de cualquier evento sin gluten no difiere en nada de los otros eventos, por supuesto. Así que, para concluir podemos resumir que con buena planificación, tiempo de antelación para atar todos los cabos y mucha ilusión, podremos organizar un evento parcial o totalmente sin gluten. Sólo hay que encontrar profesionales implicados con el colectivo celíaco para colaborar en que así sea, y esto, afortunadamente, cada vez es menos complicado.

 

 

 

Saber más sobre el autor

Raquel

Me llamo Raquel y soy mamá de dos niños celíacos de 10 y 7 años. La celiaquía se coló en casa por sorpresa, sin verla venir y sin saber apenas de su existencia, pero después de la sacudida no nos quedó otra que afrontar la situación con todo lo que parecía estar al alcance de nuestra mano. Por ello empecé a cocinar sin gluten, creé mi blog, CELIAQUINES (www.celiaquines.es), comencé a colaborar con mi Asociación de Celíacos (ACECOVA) como formadora en el área de restauración, algo que afortunadamente puedo hacer apoyada en mi formación académica (casualidades de la vida). Como cofundadora y parte de EL TALLER SIN GLUTEN comencé a dar talleres y cursos de cocina, para particulares y profesionales, y a participar en charlas por España. Y con todo eso y alguna cosilla más sigo. Me gusta formar parte de los que de forma activa luchan porque se normalice nuestra situación. Entre todo el colectivo hemos conseguido muchas cosas pero aún quedan muchas metas por alcanzar. Unidos lo conseguiremos.