schaer, 05. julio 2017 Desarrollar

Consigue una cocina gluten free

Ser celíaco no es solo comer alimentos sin gluten. La dieta celíaca incluye otros muchos factores que a veces desconocemos. Cómo cocinarlos y la limpieza del entorno donde se preparan son de vital importancia para cuidar nuestra salud.

Si compartes tu hogar y tu cocina con miembros que no sigan una dieta gluten free, debes prestar especial atención a todos y cada uno de los elementos que utilices para elaborar tus especialidades sin gluten.

Para que el polvo de la harina o esa migas rebeldes que se quedan en la mesa no te jueguen una mala pasada, toma nota de los consejos de Schär ¡y presume de una cocina gluten free!

La limpieza es básica

– Mantén las superficies limpias. Coloca alimentos sin gluten solo sobre superficies y lugares de trabajo limpios. Cambia con regularidad los trapos, paños y esponjas que utilices para limpiar. ¡Cualquier precaución es poca!

– Mira con lupa los utensilios de cocina. Cazuelas, sartenes, espumaderas… Todo lo que vayas a utilizar debe limpiarse a fondo. Las piezas revestidas con zonas arañadas o recipientes de plástico rascados, por mucho que las friegues, puede que no logres descontaminarlas completamente así que, ¡a la basura!

¡Cuidado con la contaminación!

– ¡Alerta! ¡Migas! Las migas de pan con gluten pueden transferirse con gran facilidad a través del cuchillo a los productos untuosos. ¿Nuestro consejo? Utiliza tu propia mermelada, miel, margarina, etc. Si lo prefieres, traslada parte del producto a un cuenco para ti solo.

– Crea tu rincón sin gluten. El polvo de la harina se expande por todas partes y puede contaminar tus productos sin gluten así que separa los productos con y sin gluten. Reorganiza los armarios y guarda tus ingredientes sin gluten en recipientes de plástico o tarros con rosca 100% herméticos. Las etiquetas rotuladas y de colores pueden resultarte muy útiles para evitar confusiones.

– La tostadora es una gran contenedora de migas así que es mejor que tengas una para tu uso exclusivo. Igualmente, debes tener buen ojo a la hora de elegir el material de los utensilios: la madera es muy porosa y el gluten se acumula fácilmente en sus ranuras y uniones. ¡Pásate a los utensilios de silicona o acero inoxidable.

– ¿Quién cocina primero? A la hora de cocinar, asar y hornear, la norma general es que la comida sin gluten debe prepararse primero. Si por falta de espacio no hay otra opción y debéis cocinarlo todo a la vez, al menos utiliza una olla separada y emplea cucharas distintas para remover. Si vas a freír, ten en cuenta que no puedes freír tus alimentos en el mismo aceite que los productos con gluten. Por eso, ¡sé el primero! En caso de hornear, cada alimento tiene su rejilla: los que no contienen gluten en la superior y los que si en la inferior. Si tu horno no es tan grande, puedes tapar los productos sin gluten con papel de aluminio.

Sin gluten, sin complicaciones

Por falta de tiempo, por las dimensiones de tu cocina o, simplemente, por pereza, a veces llevar a cabo todos estos consejos puede resultar un tanto complicado así que… ¿Por qué no preparas platos aptos para toda la familia?

 

¡Libera tu cocina del gluten y elabora un menú gluten free!

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