schaer, 05. septiembre 2017 Desarrollar

Comedor escolar gluten free: ¿un favor o un derecho?

Después de más de dos meses sin oír el despertador, de esmerarse haciendo castillos en la arena y de tirar de ingenio para tenerlos entretenidos 24 horas durante los 7 días de la semana, ¡se acabaron las vacaciones de verano!

Los pequeños de la casa vuelven al cole… ¡y al comedor! Que el niño coma variado, tenga una dieta equilibrada o no se quede con hambre son algunas de las preocupaciones de madres y padres. Pero ¿y qué pasa con los niños celíacos? ¿Podemos estar tranquilos si comen en el comedor escolar?

Bocados sin gluten

Llevar una dieta celíaca no sólo implica que los macarrones con queso sean libres de gluten. Evitar la contaminación cruzada y asegurarse de la calidad y correcta manipulación de los ingredientes es fundamental.

Actualmente los comedores escolares están obligados por ley a ofrecer un menú sin gluten. Así atienden las intolerancias alimenticias de los estudiantes. El artículo 40 de la Ley 17/2011 de Seguridad alimentaria y nutrición regula las medidas a tomar en la escuela.

Menú escolar de matrícula

Madres y padres deberán conocer los derechos y hablar con el colegio para que estos se cumplan. La colaboración de cocineros, profesores y auxiliares es imprescindible para que el alumno celíaco no ponga en riesgo su salud.

Además, tu peque es intolerante al gluten, no a sus compañeros. No separarle del grupo por tener una comida especial es necesario para que el pequeño no se sienta discriminado. Igualmente, es básico controlar que sus cubiertos no entren en contacto con los alimentos de otros niños y que no los pruebe. Son detalles a tener muy en cuenta por los responsables del comedor.

Así, el niño aprenderá desde pequeño a vivir su celiaquía con normalidad. Y también ayudará a educar a la sociedad en el estilo de vida gluten free.

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